
Tuve que respirar hondo y dejar instantes de sosiego.
El corazón se salía de mi pecho.
Pensar y pensar de nada vale,
intento saber el porque de tu mal trato e indiferencia.
Tuve la paciencia de enseñarte andar,
cogiéndote los dedos para que dieras tus primeros pasos,
sentándote en mi regazo para que imitaras mis palabras en tu primer papá.
Intenté enseñarte a expresarte en tus dibujos,
a escucharte en “tus problemas “
ayudarte en tus trabajos y encumbrar tus ilusiones.
¿Recuerdas cuando jugábamos en el piso,
con una toalla usada haciendo de autobús
y ese avión que imitabas, abriendo tus brazos en los alto de mis piernas?
Hoy, dentro de mi delirio por mi edad, me siento indefensa,
abandonada y mal querida,
¿Qué hice mal en este mundo
si lo único que hice es desbordarte de amor con mis caricias?
¿Sabes el dolor que me causa tanta soledad?
Que ni bañándome en mis letras me limpiaría de tanta tristeza.
Hoy, sigo amándote, a pesar de tu silencios,
por algo nueve meses en mi vientre fomastes parte de mi… Hijo
Chely