
Un día, salí al aire,
Como alguien que se ahoga,
Salí a la orilla de un mar de inquietudes.
En un laberinto de escaleras,
de nueve habitaciones,
infinidad de aulas,
comedor y enfermería,
una clase de corte y confección
un teatro, capilla…
Y en ese patio centro de nuestras reuniones.
Que era de esos sueños de cada una de nosotras?
Que había en nuestras mentes?
ante una oración para acostarnos, quien llego para arroparnos?
Para darnos un beso un te quiero…Quien?.
Sin embargo, siempre había un habito negro con instintos maternales que nos cuidaban
en sustitución de una madre.
Un Ave María Purísima suena, unas palmadas, un día más que amanece,
para que contarte esta historia,
si quinientas niñas callan y mantienes sus sonrisas para esconder su tristeza.
Callaré, perdonarme si abrí mi boca sin vuestro premiso,
solo quise echar al viento mi tristeza y esos recuerdos que a pesar de todo lo pasado,
nunca quisiera olvidar.
Gracias por salir a mi encuentro, yo os busque durante años!
Chely